miércoles, 18 de enero de 2017

Nueva vida para la dulcería La Concepción


El pasado mes de julio la mítica dulcería La Concepción de la calle Bethencourt y Molina cerraba sus puertas por la jubilación de Nena y Elías, tercera generación de una pastelería que tiene sus orígenes en el año 1926, en un carrito ubicado junto a la iglesia que le da nombre al negocio.

Una de las personas que lamentaron este cierre fue Isael Martín, vecino del barrio Cuatro Torres y cliente del negocio desde que la abuela de Nena tenía el carrito de La Concepción. “Siempre me acercaba cuando iba a la venta que mi padre tenía en la calle de La Noria”, recuerda.

“Cuando un negocio dura casi un siglo es por algo”, ese fue uno de los pensamientos de Martín para poner en marcha de nuevo la dulcería, que reabrió sus puertas el pasado mes de diciembre. “La gente que viene aquí busca lo tradicional, por eso ha sido importante para la reapertura la colaboración de Nena en el asesoramiento y la formación de nuestro personal, ya que se están utilizando sus recetas para que los clientes sigan encontrando lo mismo”, afirma el empresario tinerfeño.

Con unas instalaciones renovadas La Concepción sigue ofreciendo las tartas y dulces típicos que se han servido toda la vida como los marquesotes, palmeras y pachangas –por enumerar algunos- y como no, su producto estrella, el bollito de crema con el vaso de Clipper. “Queremos que la gente venga y compruebe que sigue siendo el mismo negocio, que el padre venga con su hijo a recordarle que él cuando era niño venía a esa dulcería a por el mismo bollito con el vaso de refresco al que le está invitando”, explica Isael.


Manteniendo lo de antes, el nuevo dueño del negocio ha incorporado una máquina de cafés y chocolates por 0,50 céntimos para acompañar con los dulces y un catálogo de tartas de fondant por encargo, adaptando así a la dulcería tradicional a algunas de las demandas más actuales. El horario de apertura es de lunes a sábado de 7 a 20 horas y los domingos de 7 a 14 horas, algo que considera el propio Isael " muy beneficioso para un barrio cuya actividad comercial decae por la tarde".

1 comentario:

  1. Intentaremos que la tradición no se pierda y continue tan " dulce " como hasta ahora.

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