Desde que Paseando por Santa Cruz se hiciera eco del traslado
de La Garriga, muchos chicharreros esperaban como agua de mayo la apertura de
este clásico bar-charcutería en su nuevo enclave de la calle Pérez Galdós, 19;
justo enfrente del local que abandonaron el pasado sábado tras casi 60 años de
actividad.
La apertura de la nueva “Garriga” se produjo ayer lunes a las 7:45 horas para
ofrecer en este amplio espacio de más de 180 metros cuadrados sus ya conocidas
especialidades de la casa, destacando por encima de todas su bocadillo
estrella, el de tortilla con chacina. “Puedo decir que el 99% de los bocadillos
que se hacen al día son de tortilla con chacina”, asegura Lorenzo Cabello, uno
de los socios propietarios. El empresario añade que “vienen haciendo una media
de 300 bocadillos diarios, llegando a los 3000 en fechas señaladas como el 5 de enero”.

El deterioro del antiguo local fue el principal motivo que impulsó el cambio aunque Cabello afirma
que “esa circunstancia les ha obligado a renovarse para ofrecer un lugar más
cómodo para sus clientes y trabajadores, destacando que encontrarán una oferta
un poco más amplia pero con un mensaje claro, “el producto y la atención seguirá
siendo igual  mientras los de mi
generación sigamos al pie del negocio”, señala el gerente.

En estos dos días de apertura ya han sido varios los curiosos que han ido a
conocer el nuevo local, donde seguirán ofreciendo charcutería al peso, así como
los pollos asados para llevar. “Nos hemos retrasado con la apertura por distintas razones pero creo que ha valido la pena la espera al ver el resultado”, finaliza el hostelero.