Un
local con apenas dos meses de apertura pero con mucha experiencia en la cocina,
la de Alessandro Bellizia, un chef que ha trabajado en sitios como Don Giovanni
en Madrid, el hotel Botánico del Puerto de la Cruz y por último, como jefe de
cocina, en el Monkey Bravo! Italia de Playa de Las Américas.
La Osteria Il Mozzicone es el nombre del negocio impulsado por
este italiano afincado en Tenerife, con el que regresa a la cocina que más la
gusta, la tradicional. Tras varios años dedicado plenamente a innovar entre los
fogones, el propio Bellizia ha querido con este bar-cafetería italiano recordar
a la familia de restauradores de la que proviene, los encargados de enseñarle
desde muy pequeño los entresijos de la gastronomía romana.
Más de 30 años de aprendizaje y pasión por la cocina italiana que le han servido para
presentar en el Il Mozzicone una carta con especial gusto por la materia prima de
calidad, con platos de pasta fresca, pizzas cuya masa ha seguido un proceso de
36 horas de fermentación para que quede más crujiente y sea más digestiva, ensaladas
copiosas y una selección de carpaccios que no dejan indiferente a nadie. Sin
embargo, Alessandro manifiesta su especial predilección por trabajar la trufa, un producto que importa desde Italia y que conoce muy bien
de su época en el Don Giovanni.

La carta es muy dinámica; además de la oferta permanente, cada semana propone
más de cinco platos fuera de carta. “También tenemos platos aptos para
celiacos, las pizzas no las podemos servir por riesgo de contaminación cruzada
pero estamos trabajando para ofrecer más opciones a las personas con
intolerancia a gluten”, afirma el cocinero.
Uno de los principios del chef romano es que su apuesta por la calidad debe reflejarse también en la carta de vinos, por este motivo encontraremos una selecta variedad
de referencias locales, nacionales e italianas, entre los que no podía faltar
el lambrusco original Grasparossa di Castelvetro. 
Mención aparte tiene la repostería que elaboran cada día en el local, aquí encontramos postres italianos clásicos como la Panna Cotta, el Dolce Vita, el Cannoli Siciliano y la Crostata, entre otros. También
suelen tener surtidos de tartas y bollería para acompañar el café espresso en la
hora del desayuno o la merienda como en cualquier cafetería de Roma.

Una de las ventajas de Il Mozzicone es que su cocina tiene servicio
ininterrumpido de 9:30 a 23:00 horas para comer a cualquier día en este espacio configurado para ser íntimo, acogedor y con zonas pensadas para el público familiar -como la zona
infantil y el proyecto de hacer un cambiador, donde también tienen cabida las comidas de grupos. Alessandro comenta que “muy
pronto dispondremos de servicio de reparto a domicilio en el área de Santa Cruz”.
En definitiva, Il Mozzicone llega para quedarse, para cubrir la demanda de gastronomía italiana
tradicional sin necesidad de salir del centro de Santa Cruz, en plena calle
Pérez Galdós y rodeados de otros negocios míticos como La Garriga o Viva María
para intentar cumplir tantos años como los citados.
ESCRITO POR: CARLOS MIRABAL