Foto: diariodeavisos.com

El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife expresa su más
profundo pesar ante el fallecimiento de Luis Cola Benítez, cronista oficial de
la ciudad desde junio del año 2011, y manifiesta sus condolencias a los
familiares y amigos del investigador e historiador chicharrero.
El alcalde de la ciudad, José Manuel Bermúdez, recordó hoy
la figura de Luis Cola y, especialmente, el “amor incondicional a la ciudad”
que siempre profesó y que le valió el nombramiento de cronista oficial, “una
labor que desarrolló con una ilusión y una pasión ejemplar”.
Bermúdez explicó que Santa Cruz siempre estará agradecida
del trabajo minucioso y riguroso que Luis Cola ha desarrollado como
investigador histórico, no sólo en su faceta como cronista oficial sino como
estudioso de la historia de Santa Cruz, de Tenerife y de Canarias.
El alcalde destacó, igualmente, la contribución de Luis Cola
Benítez al conocimiento del patrimonio histórico –tangible e intangible- de la
ciudad y de la necesidad de su conservación y puesta en valor.

El sepelio tendrá lugar mañana, jueves, a las 12:30 horas,
en el tanatorio de Santa Lastenia.
Una vida dedicada a la investigación
Luis Cola Benítez nació en 1933 en la céntrica calle
Callao de Lima de la capital y desde muy pequeño comenzó a interesarse por la
historia del municipio, así como de Canarias. Su afición le llevó a recortar
los artículos en los periódicos, en especial los escritos por estudiosos como
Elías Serra, Buenaventura Bonnet o Sebastián Padrón Acosta.
Años más tarde se apasionaría por las investigaciones
históricas de Alejandro Cioranescu y de Marcos Guimerá, entre otros. Su vida
siempre estuvo ligada a Santa Cruz y por ello dedicó más de 50 años a conocer
cada lugar y cada retazo de historia de las calles chicharreras. Ha sido autor
de una quincena de libros y un millar de artículos sobre la capital.
Cola compaginó su trabajo como agente comercial con su
innata vocación de historiador y su agudizada curiosidad por conocer las raíces
de la ciudad le llevó a convertirse en un minucioso investigador.
Sus diversas publicaciones dedicadas en su totalidad a
rescatar la historia de la ciudad han contribuido al reconocimiento de esa
labor con innumerables distinciones, entre las que destacan el Premio de
Investigación Histórica Antonio Rumeo de Armas en el año 2000 y el II Premio de
Periodismo Mare Nostrum Resort, que le fue concedido en 2004. Entre su
bibliografía destacan libros como “1797, cinco días de julio”, “Cartas a
Patricio Estévanez”, “Barrancos de Añazo”, “La imprenta Benítez”, “Sed, la odisea
del agua en Santa Cruz de Tenerife”, o “Fundación, Raíces y Símbolos de Santa
Cruz de Santiago de Tenerife”.
Perteneció a la Real Sociedad Económica de Amigos del País
de Tenerife, al Instituto de Estudios Canarios, a la Asociación Hidalgos de
Nivaria y fue miembro fundador de la Tertulia Amigos del 25 de Julio, de la
que, en varias ocasiones, fue presidente y vicepresidente. Además, colaboró
habitualmente en varias emisoras de televisión y de radio como conferenciante
destacado en temas históricos.
También son numerosos los artículos de opinión que publicó
en prensa, así como sus colaboraciones en diversas revistas. A este respecto
hay que destacar sus más de doscientos artículos sobre los alcaldes de Santa
Cruz de Tenerife. Entre su extenso currículum destacan los numerosos prólogos y
presentaciones de diferentes obras literarias y ensayos, convirtiéndose en uno
de los mejores conferenciantes canarios, con intervenciones en el Ayuntamientos
de Santa Cruz y de La Laguna, en el Cabildo Insular de Tenerife, el Centro de
Historia y Cultura Militar, el Casino de Tenerife, el Circulo de Amistad XII de
Enero, el Colegio Oficial de Médicos, el Instituto de Estudios Canarios, la
Delegación de la ONCE, Institutos, Colegios, etc.
Cola desarrolló una importante tarea de rescate de la
memoria colectiva, vinculada a los acontecimientos del presente y pasado, así
como a la conservación del acervo histórico, documental y patrimonial de la
ciudad.