Los jóvenes canarios son uno de los colectivos más
maltratados por el mercado de trabajo, especialmente en los últimos años de
crisis. Tres de cada diez jóvenes isleños de entre 15 y 29 años carecen de
empleo y de formación básica en Canarias, donde el drama del desempleo juvenil
afecta a cerca del 46% de este colectivo, una 
cifra que en 2013 alcanzó casi un 70% de paro juvenil, según datos del
Servicio de Estudios de la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife.
La reducción de la tasa de paro en más de 24 puntos en
comparación con el punto álgido del desempleo en las Islas no solo se debe a la
recuperación de la economía, sino también al impacto que están teniendo en el
mercado de trabajo programas de inserción laboral como el Plan de Cualificación
y Empleo (PICE), que promueve la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife y
del que ya se han beneficiado cerca de 1.000 jóvenes.
El PICE es un programa, de carácter gratuito, promovido por
las Cámaras de Comercio con la colaboración Fondo Social Europeo y el
Ministerio de Empleo y Seguridad Social, que tiene como objetivo guiar y
acompañar a jóvenes entre 16 y 29 años, a lo largo de un itinerario formativo
de cara a mejorar su inserción en el mercado de trabajo bien por cuenta ajena o
a través del autoempleo. Está diseñado a medida, partiendo del grado de
capacitación, mejora la cualificación de los jóvenes, teniendo en cuenta las
demandas de las empresas con el objetivo de que acceda al mundo laboral.
Este programa de carácter gratuito, forma parte del Sistema
Nacional de Garantía Juvenil, y va dirigido a jóvenes que han abandonado sus
estudios o han concluido su formación y que, en la actualidad, no están
trabajando, ni estudiando, ni recibiendo ningún tipo de curso de formación. En
el caso de personas con un grado de discapacidad igual o superior al 33% la
edad se eleva hasta los 30 años.
Los jóvenes que quieran participar en el PICE pueden
inscribirse acudiendo a la sede de la Cámara de Comercio en Santa Cruz o a
través de sus delegaciones en La Laguna, en Arona y en La Palma. También pueden
informarse en www.empleoygarantiajuvenil.es.
A partir de ese momento, la Cámara se convierte en una
especie de hermano mayor que guía, durante un promedio de cuatro meses, todos
los pasos de estos chicos a los que orientará, formará y cualificará, además de
conseguirles prácticas en empresas, que se comprometan con el empleo juvenil y
a las que incentivará también con ayudas económicas.
El primer paso es la atención personal por parte de un
orientador laboral que analiza las competencias, intereses y grado de
cualificación de cada joven, elaborándose un perfil profesional que permitirá
derivar a cada uno de ellos hacia una formación específica e individualizada.
Dentro del programa de Capacitación a cada usuario se le diseña un itinerario
formativo personalizado, que contempla una parte general, incluyendo
tecnologías de la información, habilidades sociales o idiomas
El acompañamiento es otra de las fases del Programa PICE que
permite a los jóvenes que han acabado la formación troncal y específica como
recurso tomar contacto con empresarios y empleadores de forma que la Cámara de
Comercio actúa como enlace entre los alumnos y los empresarios. De este modo, la
Cámara contacta con empresas relacionadas con su formación para mantener
entrevistas y encuentros para que en caso de necesidades de contratación los
tenga en cuenta como candidatos.

Más confianza
Un aspecto destacado de este programa es el trabajo que se
hace para mejorar las competencias personales de los participantes y así puedan
desenvolverse con más soltura en las entrevistas de trabajo y en los futuros
puestos de trabajo. Entre otras cosas, al joven se le enseñan contenidos
relacionados con las habilidades personales, es decir, manejar sus emociones,
técnicas de autoestima y motivación así como desarrollar su empatía. El
participante en el PICE también aprende a realizar búsquedas activas de empleo,
cómo presentar una candidatura y cómo participar en procesos de selección.
Tras mejorar sus competencias y grado de cualificación con
la formación troncal, el orientador elabora un perfil profesional de cada
participante, derivándolo posteriormente a uno de los tres programas
alternativos que componen el PICE: Capacitación, Movilidad y Formación Dual.
Cada plan está diseñado para dar respuesta a diferentes perfiles laborales,
niveles de capacitación y competencias.
A través del plan de Capacitación, los jóvenes podrán
obtener certificados de profesionalidad, realizar prácticas en empresas, hacer
visitas a empresas, recibir “formación a medida” de vacantes en
empresas y acceder a ayudas y financiación para emprender un negocio.
Por otra parte, el plan de Movilidad está pensado para que
los jóvenes con formación superior puedan encontrar trabajo en otro país
europeo, de modo que el tutor acompaña al alumno durante el tiempo previo al
desplazamiento, orientándole y preparando su currículum y el viaje.
Con el plan de Formación Dual se busca desarrollar la
formación profesional dual, que consiste en un módulo de enseñanza teórica
paralelo al trabajo en una empresa con contrato de formación y aprendizaje.
  
Empresas comprometidas con el empleo juvenil
Los beneficios para las empresas que participen en el PICE
son múltiples, además de las ayudas previstas por la Seguridad Social para la
contratación de jóvenes. Por un lado, el empresario se asegura la contratación
de empleados que realmente se ajustan a los requerimientos del puesto de
trabajo. También se ahorra los costes de selección de personal, ya que el
orientador de la Cámara selecciona para la empresa a los jóvenes que mejor
encajen en el perfil demandado.

Espíritu emprendedor
El PICE no sólo trata de facilitar la transición a un empleo
de los jóvenes, sino también detectar y fomentar el espíritu emprendedor. En
este sentido, los chicos y chicas que muestren capacidad e interés por
convertirse en empresarios, recibirán la formación, el asesoramiento y el apoyo
del personal de los Servicios de Creación de Empresas de las Cámaras de
Comercio de Canarias, así como una ayuda económica una vez que se materialice
la idea de negocio.