La Junta del Gobierno del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife adjudicó hoy, lunes 18, la concesión del uso privativo del domino público para la explotación comercial del quiosco Numancia a Ana Rosa Delgado Perdomo, al haber presentado la oferta económicamente más ventajosa.

La nueve adjudicataria se ha comprometido al mantenimiento del personal contratado por el anterior responsable de la explotación del quiosco, y también desarrollará un proyecto de adecuación que supondrá mejoras en su estructura. Las obras están dirigidas a actualizar este espacio señero de la capital tinerfeña, sin comprometer su estética y reconocida aportación histórica.
El plazo de duración de la concesión será de diez años, desde la fecha  de la firma del contrato, y con independencia de la fecha de terminación de las obras de acondicionamiento del quiosco. La concesionaria tendrá un plazo de un mes contado a partir del día siguiente al de la formalización de contrato para la presentación del proyecto de adecuación citado.
El sexto teniente de alcalde y concejal de Infraestructuras, José Alberto Díaz Estébanez, recordó que “nos comprometimos en el momento del cierre a la reapertura en el plazo más rápido posible de este espacio emblemático para la ciudad, que podrá ser realidad mucho antes de lo previsto”.
“Contamos con todos los informes necesarios para desarrollar unos trabajos que se producirán dentro de un espacio de especial interés cultural y arquitectónico, y además se ha conseguido la subrogación de los trabajadores, que era una de las preocupaciones más importantes que habíamos planteado en su momento, por lo que la satisfacción de la corporación municipal es total”, aseguró. 
La entidad adjudicataria deberá abonar un canon trimestral de 3.300 euros, es decir, 13.200 euros al año, que comenzarán a devengarse a partir del día siguiente de la finalización del plazo máximo que se le conceda para la realización de las obras necesarias para la ejecución del proyecto de adecuación.
El citado plazo de diez años tendrá el carácter de improrrogable, por lo que una vez cumplido el mismo cesará el uso privativo del dominio público, y la totalidad de instalaciones, enseres y mejoras revertirán de pleno derecho al Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife.