El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha dado a conocer
al filo de la medianoche del sábado el cartel anunciador del Carnaval 2016,
obra del artista Javier Torres Franquis, que ha elegido como motivo central de
su diseño un chicharro disfrazado de arlequín. La presentación llevada a cabo
en la plaza de la Candelaria ha servido de colofón a la tercera edición 
de Plenilunio
, cita con la cultura, el deporte y el ocio que ha reunido a
decenas de miles de personas en las calles de la capital tinerfeña.

Tras conocer los detalles del cartel, el alcalde de la
ciudad, José Manuel Bermúdez,a valoró que “el autor ha sabido interpretar
perfectamente la esencia de nuestro Carnaval”, lo que evidencia su conocimiento
de la fiesta chicharrera. “Se nota la íntima conexión de Javier Torres con esta
manifestación popular, algo que queda perfectamente reflejado en un cartel que,
personalmente, me encanta”, reconoció.

A su juicio, “el colorido, la tradición, la simbología del
Carnaval y, en definitiva, todos los elementos que hacen reconocible nuestra
principal fiesta, quedan plasmados en una obra artística muy apegada al
espíritu carnavalero”.

En la misma línea, la concejala de Fiestas, Gladis de León,
admitió sentirse “entusiasmada con la obra, ya que se trata de un cartel en el
que el autor ha sabido plasmar la verdadera esencia de nuestro Carnaval,
sintetizando varios aspectos de la fiesta”. Además, mostró su confianza en que
“los carnavaleros sabrán valorar este trabajo, a la vez que la obra constituirá
un elemento inmejorable para la promoción exterior de las fiestas”.

La próxima edición del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife,
reconocido como Fiesta de Interés Turístico Internacional, se desarrollará
entre el 3 y el 14 de febrero, dedicado en esta ocasión a los años 80. Antes de
las fechas indicadas, a partir del 13 de enero, tendrán lugar la presentación
de aspirantes a los distintos títulos de Reina y los certámenes de murgas
infantiles y adultas, agrupaciones musicales y comparsas, entre otros. 

“Un reclamo visual inmediato”

Javier Torres Franquis goza de una estrecha vinculación con
el Carnaval desde su infancia. Su abuelo Faustino Torres dirigió la rondalla de la Unión Artística el Cabo, de
la que fue miembro como mascota, antes de ingresar en la murga Los Mamelucos,
para la que también ha diseñado muchas de las fantasías exhibidas en las
últimas décadas y escrito algunas de las letras interpretadas en el arranque de
su dilatada andadura.

“El cartel debe transmitir un mensaje con un solo golpe de
vista”, afirma Torres Franquis, quien considera que “el elemento central de
esta obra constituye un reclamo visual inmediato y contundente por sí
mismo’.  En este sentido, su composición resulta muy rica desde el punto
de vista cromático, plasmando así el artista una característica esencial de las
fiestas.

Nacido en Santa Cruz de Tenerife, en 1962, el autor del
cartel es licenciado en Bellas Artes, en la especialidad del Grabado y Diseño,
y doctor en Bellas Artes por la Universidad de La Laguna, donde ejerce como
profesor en el Departamento de Dibujo, Diseño y Estética, además de
especialista en diseño gráfico y editorial e identidad corporativa.

El cartel original se plasma sobre una superficie de 50 por
75 centímetros y fue realizado en formato digital vectorial, elaborado a cuatro
tintas. Javier Torres explica que se inspiró en varios elementos de otros
carteles del Carnaval, sobre todo de la década de los 80, como es el caso de la
paleta de colores de César Manrique, para potenciarlos y reinterpretarlos en el
trabajo dado a conocer este sábado.

La presentación ha contado con la presencia de una nutrida
representación de la Corporación municipal y de las agrupaciones del Carnaval
chicharrero, además de un público numeroso que previamente siguió las
actuaciones del grupo musical Ni 1 Pelo de Tonto y las comparsas Cariocas,
Jorperos, Rumberos, Bahía Bahitiare y Tropicana.

Aspectos técnicos
El cartel ha sido diseñado con una relación de proporción
clásica de 3:2. Se ha realizado con técnica digital, más concretamente
utilizando una aplicación estándar de dibujo vectorial, lo que le confiere una
aspecto nítido, con formas bien definidas y para las que se ha utilizado una
paleta de colores fundamentalmente planos, vibrantes y luminosos. La técnica
utilizada le confiere capacidad de flexibilidad y adaptación a cualquier medio
y soporte sea impreso, web o video.
El cartel se imprimirá en dos formatos, 75×50 y 60×40 cm.,
utilizando, además de las tintas de cuatricromía, una quinta tinta especial
para el fondo, sobre un papel estucado brillante de 200 y 175 gr/m2
respectivamente.
La obra aúna el aspecto conceptual y los principios del
lenguaje del cartel clásico, con una ejecución grafica de estilo moderno y
actual. Los diversos elementos que aparecen representados están inspirados, a su
vez, en otros que figuran en los carteles del Carnaval de Santa Cruz,
realizados a lo largo de los años 80 (antifaz, confeti, paleta de colores,
composición, tipografías…).
El chicharro disfrazado como protagonista central del cartel
es una clara referencia al gentilicio con el que son conocidos los habitantes
de la capital tinerfeña. Representa al chicharrero/a que rompe una vez al año
con su mundo cotidiano, para saltar fuera del agua, para descubrir y disfrutar
de un mundo de luz, color y diversión, para sumarse a la fiesta, al Carnaval de
Santa Cruz de Tenerife.
El disfraz de arlequín pretende ser un homenaje a todos los
colectivos que participan en el Carnaval sin distinción: murgas, comparsas,
rondallas, agrupaciones musicales, coreográficas… En todas ellas, al menos una
vez, algún grupo ha lucido una fantasía inspirada en este personaje. Por otra
parte, se trata de una figura reconocible internacionalmente, asociable a
numerosos aspectos del Carnaval, como la risa, la sátira y el humor, la diversión,
el baile de máscaras, etc.