Aunque el tiempo parecía que iba a aguar la fiesta  -nunca mejor dicho-, finalmente dejó que las
más de 80.000 personas que se dieron cita el pasado sábado en Santa Cruz disfrutaran
de la jornada prevista de ocio, música, cultura y deporte a la que se sumó el
comercio y la restauración de la ciudad ofreciendo promociones y ampliando su
horario habitual.

A las 11:30 de la mañana se dio el pistoletazo de salida en el emblemático
Palacio de Carta, abierto para la ocasión tras varias décadas cerrado al público, a un programa
que reunía más 100 actividades en diferentes puntos la ciudad, desde La Recova
hasta el Museo Militar de Almeyda de oeste a este y del Parque García Sanabria
hasta la Avenida de Anaga de norte a sur.
Plenilunio, que celebraba este año su tercera edición, traía como principal
novedad la incorporación de actividades matutinas, que en su mayoría fueron
orientadas al público familiar, especialmente a los más pequeños, e impulsar la
venta en los comercios. Ya por la tarde y noche, a pesar de las intermitentes lloviznas,
tuvieron lugar todos los eventos que caracterizan a esta particular jornada coincidente
con la luna llena, de ahí su nombre.
Desfiles de moda en la plaza del Príncipe, rutas guiadas por la ciudad, visitas
a museos y salas de exposiciones, propuestas gastronómicas, conciertos y
recreaciones históricas fueron algunas de las actividades que se llevaron a
cabo, destacando la apertura a visitantes del citado edificio de la Plaza de la
Candelaria, así como el Palacio de Capitanía o el mismísimo Ayuntamiento de
Santa Cruz; y la carrera nocturna por las calles del centro. Mención aparte
para La Recova, que participaba por primera vez en Plenilunio ampliando su
horario hasta las 00:00 y congregando a cientos de personas que deseaban ver
ese mismo ambiente nocturno en el mercado más veces al año.
El broche final de la noche lo puso la presentación del cartel anunciador
Carnaval 2016 –obra de Javier Torres Franquis-, a la que solo le bastó el ritmo
y la música de comparsas y batucadas para convertir la Plaza de la Candelaria en
una fiesta carnavalera sin disfraz al grito de ¡Santa Cruz es Carnaval!.
Por último, destacar nuevamente el poder de convocatoria y la inyección de
positivismo que genera #PlenilunioSC, atrayendo a gente de todos los rincones de la
isla para disfrutar de una fiesta sin reloj, en la que solo importa disfrutar hasta
que el cuerpo aguante y sentir que Santa Cruz vive cuando todos ponemos de
nuestra parte.