Santa Cruz de Tenerife
dispondrá de una nueva Casa de la
Juventud
durante el segundo semestre del próximo año, una vez que finalicen las
obras que se están llevando a cabo en la llamada Casa Lázaro, en el barrio de
El Toscal
.

El alcalde de la ciudad, José Manuel Bermúdez, quien visitó
ayer la obra de rehabilitación del histórico inmueble, recordó que los trabajos
cuentan con un presupuesto de algo más de 700.000 euros y están financiados por
el Cabildo de Tenerife, en un 60 por ciento, y el propio Ayuntamiento, en un 40
por ciento.
Bermúdez explicó que la obra -que comenzó hace cinco meses-
marcha a buen ritmo y que si se cumplen las previsiones la ciudad dispondrá en
diez meses de un nuevo espacio público para disfrute de todos los jóvenes de la
ciudad.
La rehabilitación de la Casa Lázaro se suma a otras
importantes inversiones que viene ejecutando el Ayuntamiento o que tiene
previsto poner en marcha en los próximos meses, gracias al éxito de las labores
de saneamiento económico de la Corporación y la mejora de la coyuntura
económica a nivel general.
En este sentido, el Ayuntamiento ejecutará el próximo año
inversiones que rondarán los 25 millones de euros, según ha recordado el
alcalde en diversas ocasiones. A la visita  también asistieron el tercer teniente de
alcalde y concejal de Planificación Territorial, Carlos Garcinuño, y la
concejala de Deportes, Juventud y Educación, Verónica Meseguer.
Durante el recorrido, los responsables técnicos de la obra
explicaron los pormenores del proyecto, que incluye, entre otros equipamientos,
una sala de usos múltiples, otra de eventos o un estudio de grabación.
La rehabilitación respetará la fachada del edificio y lo
dotará de todas las medidas en materia de accesibilidad. En el futuro, la Casa
de la Juventud estará rodeada de un parque público, de acuerdo con las
previsiones del Plan de El Toscal. De la misma manera, se habilitarán dos
entradas, una principal por la calle San Antonio y otra por la zona trasera del
edificio. La Casa tendrá también un patio inglés, en un nivel inferior al de la
propia calle.
La empresa Acciona Infraestructuras es la encargada de la
reforma y transformación de este inmueble, tras ganar el preceptivo concurso
público convocado por la Corporación municipal.
Acciona se comprometió, además, a que el 100% de las
personas que trabajasen en la obra fueran contratadas entre una serie de
colectivos con dificultades de inserción laboral, como parados de larga
duración mayores de 45 años; jóvenes que nunca habían tenido un empleo;
personas en rehabilitación de drogadicción o alcoholismo; internos en centros
penitenciarios que puedan desempeñar el trabajo en libertad condicional o ex
reclusos, o jóvenes procedentes de centros de internamiento de menores.