Foto: Trino Garriga
El presidente del Gobierno de Canarias,
Fernando Clavijo, anunció en el día de ayer que el Ejecutivo cederá el Palacio de
Carta
al Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife. Con esta decisión la
Comunidad Autónoma
garantiza que este edificio, considerado uno de los
referentes más importantes del estilo barroco canario, y cuya
titularidad está en manos de la Consejería de Hacienda, continúe siendo
propiedad pública para uso ciudadano.

Tras una visita a este edificio, que fue uno de
los primeros Bienes de Interés Cultural declarados en el Archipiélago,
Clavijo aseguró que “ambas administraciones tienen un objetivo común:
ensalzar el papel histórico y patrimonial que tiene el Palacio de Carta,
dándole un uso de interés general”
El presidente, que estuvo acompañado de la
consejera de Hacienda, Rosa Dávila; del director general de Patrimonio,
Arturo Cabrera; y del alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez,
adelantó que la cesión se formalizará en las próximas semanas y que,
tras el acuerdo, el Consistorio capitalino se compromete a rehabilitar y
mantener el inmueble para su uso público.
Clavijo recordó que la recuperación del
patrimonio cultural de las Islas es uno de los compromisos del actual
Gobierno, por lo que a lo largo de la legislatura se llevará al
Parlamento un la ley “para garantizar la puesta en valor de la riqueza
colectiva”.
Bermúdez agradeció este gesto hacia “un
edificio histórico y simbólico de la ciudad, el único que nos queda en
su género del siglo XVIII con esa fachada característica de cantería.
Tengo que agradecer el corto plazo de tiempo en el que hemos llegado a
un acuerdo. El Gobierno de Canarias comienza con muy bien pie en Santa
Cruz de Tenerife y ha tenido la voluntad de que tenga una finalidad
pública, cultural y turística. Queremos que esta casa se abra a todos
para que sea conocida y ya veremos con qué finalidad, una vez que nos
asesoremos con las asociaciones de patrimonio histórico con los que
cuenta la ciudad”.
El Palacio de Carta, ubicado en la Plaza de la
Candelaria, fue construido por el francés Francisco de la Pierre en 1752
por orden del capitán de Infantería y primer alcalde electo de puerto
de Santa Cruz de Tenerife, Matías Bernardo Rodríguez Carta. De la Pierre
mandó a demoler el antiguo edificio para construir un palacio que
sirviera de residencia para su familia que, en aquella época, ejercía
una gran actividad comercial y de mecenas, por lo que eran consideradas
como una de las más influyentes.
Su construcción, que se prolongó durante 30
años, gira en torno a un patio central, uno de los más monumentales del
Archipiélago, e incluye tres plantas más un sótano. En él, se unen los
estilos barroco y neoclásico, este último en la fachada principal que
está orientada hacia la plaza de La Candelaria. Elaborada íntegramente
de cantería, es la única que conserva la ciudad.
En sus más de tres siglos de historia, este
inmueble ha sido sede de la Capitanía General de Canarias, residencia de
19 capitanes generales y sede del Gobierno Civil. El tiempo de mayor
esplendor correspondió al mandato del general Ameltler. Durante esa
época, se celebraron numerosas reuniones sociales y encuentros de
transcendencia histórica como fue la escala realizada por el general
Prim durante su viaje a México.
En 1945, y tras
largos años de desuso, fue adquirido por el Banco Español de Crédito,
que realizó una completa restauración, hasta su adquisición en 2007 por
el Gobierno de Canarias, que pagó por él 5,8 millones de euros.