La mayoría de turistas y tinerfeños que suben hasta el
Mirador de Los Órganos lamenta la antagónica imagen que presenta este punto de
parada, donde se contrapone unas vistas espectaculares de la costas de
Anaga  y el estado deplorable de un sitio,
que en su día fue una piconera y actualmente se conforma con recibir a
curiosos, fotógrafos, parejas de enamorados y grafitteros en medio de ruinas y
olores desagradables.


Mientras las instituciones actúan en pensamiento sobre una propiedad privada
que lleva más de cuatro décadas en situación de abandono, a Tom Strong  se le ocurrió en unos de sus paseos en
bicicleta hasta el mirador recoger la basura del entorno, mostrando un ejemplo
de civismo en su intento de mejorar un lugar que “le encanta y le
apena a la vez por su potencial y la realidad que presenta”.

Sin embargo, el lavado de imagen que ha
querido darle a La Piconera este informático estadounidense, afincado en la
isla desde hace cinco años, ha ido más allá y es por eso que ha elegido este
mirador para llevar a cabo la iniciativa Arte Okupa, inspirada en un documental
del proyecto Inside Out.

Tras varios días de limpieza, Strong realizó una convocatoria el pasado 4 de julio para pintar el exterior de las 8 casetas con el objetivo también de que
el interior de cada una de ellas se representara el sueño de una persona a
través de ilustraciones y textos. “Por falta de tiempo no tuvo la aceptación
adecuada pero con la ayuda del Centro Social Taucho conseguimos reunir a casi
una veintena de personas”, declara el norteamericano.

Tom manifiesta que su idea a medio plazo es “convertir el mirador en un especie
de museo para darle un espacio a los jóvenes artistas donde exponer
gratuitamente” pero es consciente de que no puede actuar como quisiera, ya que
se trata de una propiedad que tiene dueño. “He intentado ponerme en contacto
con él a través de la Gerencia de Urbanismo pero nadie me ha podido ayudar, de
ahí lo de Arte Okupa”, agrega con resignación.


Mientras tanto, este empresario de 51 años se conforma con haber logrado que se
respete el también conocido como Mirador de Las Teresitas a la espera de que se
rehabilite. “El entorno se conserva mejor desde que se ha pintado y colocado
los posters, ya no hacen sus necesidades como antes y no realizan pintadas en
los cuartos, quizás les frene el hecho de no verlo tan abandonado como antes y
contar con papeleras”, afirma Strong.

Este vecino de Santa Cruz trabaja en futuras acciones en este paraje, para ello
ha creado un página de Facebook donde se puede seguir las novedades de ArteOkupa, proyecto que no descarta llevar a otras partes de la isla aunque por
ahora prefiera que la gente se involucre con su “mirador de los sueños”.

Agradecimiento a Living Walldressers

Escrito por: CARLOS MIRABAL