Paseando por Santa Cruz me paré frente a la fachada del número 15 de la calle Santa Rosalía -en pleno barrio de El Toscal- , en esta casita de color rosa nació Valentín Sanz y Carta el 27 de noviembre de 1849, uno de los pintores más ilustres que ha dado esta ciudad aunque bien es cierto, que tuvo que emigrar para mejorar sus condiciones económicas.

El hijo primogénito del matrimonio contraído entre Valentín Sanz y Garcés y Catalina Carta Quintero,  correteaba por las calles del barrio santacrucero hasta los doce años, momento en el que ingresa en Academia de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife, donde recibió clases de dibujo y paisajismo de otros grandes como Gumersindo Robayna y Nicolás Alfaro.En el año 1875  se marcha a Madrid para iniciar sus estudios en la Escuela Superior de Pintura, Escultura y Grabado, ciudad en la que estuvo hasta 1882 para luego partir hacia Cuba, país en el que alcanzó la madurez artística representando en sus cuadros la naturaleza tropical cubana y donde falleció en 1898 de escarlatina, enfermedad que contrajo de una niña a la que retrató en una visita a Nueva York.

Además de la placa que conserva su casa, el recuerdo del paisajista canario queda en el tramo comprendido entre la Plaza del Patriotismo y el Puente  Serrador, dando nombre a la vía –calle Ciudad del Norte hasta entonces-  pero sobre todo en el el Museo Municipal de Bellas Artes de Santa Cruz, lugar en el que se puede ver algunas de sus obras.