Ha
sido peluquero, banquero y músico -tanto de la banda militar como de la
municipal de Santa Cruz de Tenerife, tras terminar sus estudios de clarinete en
el Conservatorio- pero lo que nos lleva a escribir sobre Don José Fariña Bethencourt es su gran afición, el modelismo.

Si pocos conocen el nombre de este lagunero de 80 años es porque nunca ha tenido el reconocimiento que se merece el autor del espectacular Belén que
se exponía cada Navidad hasta la tormenta tropical Delta en el Parque Viera y Clavijo, las maquetas de la
fachada y torre de la Iglesia de San Francisco de Asís, así como la de la torre
de Parroquia Matriz de Nuestra
Señora de La Concepción, que se
puede ver desde el año pasado en la exposición de cruces naturales de la Rambla
de Santa Cruz de las Fiestas de Mayo, obras que sin ningún tipo de duda han
dejado huella en nuestra ciudad.

A pesar de llevar más de 15 años jubilado, Pepe Fariña –como le llaman sus más allegados- no puede desarraigarse de lo que tanto le apasiona, es por eso por lo
que le encontramos en lo alto de una escalera terminando de ajustar el Arco del
Descanso, parte central del tríptico que lucirá la puerta principal de la Iglesia
de San Francisco de Asís durante la celebración del Corpus Christi y que construyó
altruistamente para el templo capitalino por su gran devoción, además de la amistad
que le une desde hace muchos años al párroco de la misma, Don Jacinto Barrios.

“Mucha gente piensa que hay un arquitecto o un escultor detrás de estas obras
pero no, es una persona que desde que era muy pequeño le entretenía hacer
juguetes para sus hermanos”, declara Fariña. El tinerfeño asegura que ya ha
recibido algún que otro encargo pero nunca ha querido contraprestación
por su labor, afirmando que lo que hace porque le entretiene aunque lamenta “no
tener un espacio para que mis obras estén expuestas permanentemente”. 

“Es una barbaridad la cantidad de gente que se fotografía con mis maquetas cuando llegan las Cruces
de Mayo. Siempre me preguntan dónde las tengo expuestas y la respuesta es que las
tengo en mi casa el resto del año porque me dicen que no hay espacio, a pesar
de que nunca he pedido dinero por ello”, explica. Por último, don José adelanta
que está trabajando en la torre y ermita de San Telmo, maqueta que espera
terminar pronto.“Ahora mismo la tengo parada porque mi mujer está convaleciente,
en cuanto se recupere me pondré a ello, sentencia.

ESCRITO POR: CARLOS MIRABAL