La sala principal de exposiciones del
Centro de Arte La Recova inaugura hoy, a las 20:30 horas, una muestra colectiva que reúne vídeos,
pinturas, dibujos, instalaciones, grabados y esculturas. La exposición,
que lleva por título ‘Nueva
isla de utopía’
,  es un proyecto especialmente desarrollado para el
Centro de Arte La Recova dentro de la programación del Organismo Autónomo de
Cultura (OAC)
del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife.

Los
artistas que participan en esta exposición, que cuenta con la colaboración de
la Oficina para la Acción Urbana, se dividen en dos campos, aquellos que han desarrollado su trabajo en
el archipiélago y los que lo han hecho desde la diáspora. Este proyecto
se creó ante la necesidad de una propuesta no sólo centrada en la exposición
sino en el desarrollo un cuerpo teórico/textual posterior a ésta. En esta
línea, la muestra se plantea como un prólogo para una posterior investigación,
que desmenuzará de una manera más amplia todos los contenidos al final del
ciclo expositivo.
La exposición incluye vídeos de Alby Álamo y Davinia
Jiménez; pinturas de Chami An, Moneiba Lemes & José Otero y Cristóbal
Tabares; dibujos de Marco Alom y Adrián Martínez; instalaciones de Raúl
Artiles, María Laura Benavente & David Ferrer y Diego Vites; grabados de
Juan José Valencia & Lena Peñate y piezas escultóricas de Israel Pérez
& María Requena. El comisariado corre a cargo de Néstor Delgado. La
exposición cuenta con la colaboración de la Oficina para la Acción Urbana.

El título de la muestra se inspira en la obra ‘Utopía’ del
pensador,  teólogo, político, humanista y escritor inglés Tomás Moro, en
la que detalla a la mejor de las sociedades posibles, la República ideal o,
atendiendo a su etimología, el ‘lugar que no existe’ o el ‘lugar bueno’. 
Uno de los aspectos fundamentales de la descripción de esta ínsula imaginada,
cuyas bases sin embargo se sustentan en la sociedad ya conocida, es que en sus
elementos subyace una fuerte crítica, aunque al mismo tiempo sugieren un plan
de acción sobre la propia realidad. De hecho, el pensamiento utópico no se
acota únicamente en el idealismo, sino en la aspiración de cambio a través de
la construcción de un imaginario. Por ello, la capacidad de proponer un nuevo
lugar constituye una posición política, ya que todo juego parte desde la
formulación de la posibilidad. En cualquier caso, esta transformación y la
necesidad de la construcción del lugar (topos) parten de un impulso
creativo o, más bien, imaginativo y lo que surge es un espacio que no es
individual, sino común. La tesis de este comisariado es la de trasladar ese topos
hacia la imagen como gran lugar común. Ésta es, de hecho, un punto de
convergencia para los/as artistas de esta exposición.

En principio, el punto de partida es que la imagen, como la
isla, se avista como un espacio aparentemente acotado pero, bajo su superficie,
se sujeta en un entramado textual –como si de un ecosistema marino se tratase.
Por tanto, la selección de obras de esta exposición parte de que una imagen no
existe sin su contexto. A su vez,  una característica común de las/los
artistas seleccionados/as marca una premisa fundamental para hablar de ciertas
cuestiones derivadas del problema espacial, en concreto las de su contexto
local: a pesar de de ser canarios/as, muchos/as de ellos/as residen actualmente
en el territorio insular.

En este sentido, dos líneas se entrecruzan en el proyecto:
una que se pregunta si puede la imagen ser un espacio utópico de confluencia y
otra que atiende a la manera en que representan los artistas su paisaje. Dado
que su contemporánea condición de desarraigo no es para nada idílica, su mirada
no parte de una posición acomodada.

Esta exposición no planteará la construcción de un lugar
utópico como conclusión, ya que el planteamiento no es definir qué es esta idea
en la actualidad, sino más bien un análisis sobre cómo es la imagen contada por
los/as artistas, un ejercicio de desglose sobre su propio contexto y una
interlocución con su entorno local.  Se parte de que ‘las imágenes son un
espacio de lucha’ (Georges Didi-Huberman) y, dado que el capitalismo ha
absorbido la producción de las mismas, es necesario reclamar ese espacio como
un lugar de pensamiento y, sobre todo, un lugar susceptible a la
transformación. En este sentido, los artistas no se limitarán a aportar una
solución estética a las indagaciones de esta investigación, sino que formarán
parte activa de la misma. Muchos de los problemas que se plantean aquí son
inseparables de la generación de la que forman parte.


La
muestra abre sus puertas al público a las 20:30 horas de mañana martes y 
se podrá visitar hasta el 31 de mayo.