Existen
varias teoría en torno al origen del
barraquito, una bebida de café muy popular en Canarias y prácticamente
desconocida fuera del Archipiélago compuesta por leche condensada, café y leche
natural, a la que se le puede añadir un chorrito de Tía María o Licor
43, una rama de canela y corteza de limón. Sin embargo, la historia más aceptada
hasta el momento tiene lugar en el Bar Imperial.

Hay que remontarse a mediados de siglo XX, en aquel entonces un tipo apodado
Juan “El barraco” frecuentaba el reconocido bar de la Rambla de Santa Cruz por
sus famosos bocadillos de pollo, donde tenía por costumbre pedir esta
deliciosa combinación, un invento que se ha popularizado con mucho éxito hasta
tal punto, que se ha convertido en la preferida de muchos canarios a la hora
de tomar su dosis diaria de cafeína.