Las obras de reforma que
se están llevando a cabo en la casa antigua situada en la esquina de la calle San
Clemente con Pi y Margall
finalizarán a finales del próximo mes de febrero para
la apertura de un restaurante asador con más de 140 metros cuadrados de superficie
y que, según nos adelantan sus propietarios, “se llamará Bendita Dolores y
tendrá terraza en la azotea”.