Santa Cruz se reencontró ayer tarde
con parte de su historia, la historia de un mercado de hierro fabricado en
Londres que llegó a esta ciudad a bordo del vapor Nubia a finales del s.XIX, instalándose en un principio en la Plaza Isla de la Madera, emplazamiento que abandona en
los años 40 de la mano del General García Escámez para levantarse en el barrio
santacrucero al que le da su nombre.

En ese mismo edificio que abrirá sus puertas al público este sábado 13 de
diciembre, el que fuera Capitán General de Canarias y Jefe del Mando Económico
en aquella época, entregó las primeras 40 llaves de las 201 viviendas que mandó
a construir en el barrio de La Abejera, al igual que el resto de las
infraestructuras situadas en torno a esta barriada.

La Abejera fue durante varias décadas el principal mercado de abastos de la
zona; sin embargo vivió una etapa de semiabandono, situación que cambia en 2009,
año en el que el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife inicia las obras de
mejora del edificio con la ayuda del Plan E y que concluirían en 2011 por un montante
que superó los 500.000 euros.

Gracias a la voluntad del Consistorio y al compromiso Alvenri Mercados SL,
empresa  adjudicataria para la
explotación comercial del recinto, La Abejera vuelve a funcionar con 13
puestos repartidos en su más de 400 metros cuadrados de superficie para
devolver la ilusión a todo un barrio, especialmente a 25 trabajadores que han
encontrado en este nuevo mercado un medio de vida.

Frutería, charcutería, carnicería, bar, quesería, exquisiteces, tabaquería,
pescadería, panadería, comida para llevar y floristería son los sectores representados en este emblemático lugar aunque la ambición de este nuevo proyecto trae un plan de dinamización que pretende llevar a cabo un mercadillo cada sábado en las inmediaciones de la Rambla General García Escámez y
hacer todo lo necesario para convertirse en uno de los referentes del Distrito Ofra-
Costasur.

ESCRITO POR : CARLOS MIRABAL