El mítico grupo de rock duro con más de un cuarto de siglo
de existencia, Extremoduro, cierra su exitosa gira española, que se inició en
mayo de 2014 y que les ha llevado por más de treinta escenarios, en Santa Cruz
de Tenerife el sábado, 8 de noviembre, después de seis años sin actuar en la
isla.

El concierto tendrá lugar en el recinto portuario anexo al
Auditorio de Tenerife a partir de las 22.00 horas, y las entradas al mismo ya
están a la venta en www.ticketbell.com
con una promoción especial hasta el 15 de septiembre o final de existencias,
por la cual las primeras 2.000 entradas tienen un precio de 25 euros (más
gastos de distribución); el precio de la entrada general es de 27 euros (más
gastos de distribución) y también se puede adquirir a través de ticketmaster
(Halcón Viajes y Carrefour)
y en ticketbell.com. Y en taquilla el precio será de 32 euros

La elección del espacio en el que se va a llevar a cabo el
concierto ha estado determinada, en gran medida, por las características del
mismo dado que a Tenerife llegará el mismo equipo que ha girado por toda la
península, que se compone de un escenario de cuarenta toneladas para formar una
superficie de cuatrocientos metros  cuadrados a dieciséis metros de
altura.

Sobre esa estructura se monta los 200.000 w de sonido,
400.000 w de iluminación y dentro de las paredes laterales y al fondo hay
 una escenografía  original “nunca vista”, diseñada y
construida a medida especialmente para esta gira. La logística para mover todo
esto consiste en seis tráileres, una grúa de 60 toneladas con 40 m de pluma y
varias carretillas elevadoras capaces de mover piezas de 3.000 kilogramos. Esto
está dirigido por un equipo técnico que va en gira y que con la ayuda de
personal auxiliar de cada ciudad  pasan del centenar de personas.
Todo ello para un directo de dos horas en los que la banda
presentará temas de su último trabajo Para todos los públicos (2013),
sin que puedan faltar canciones de sus álbumes anteriores, una música que ha
sido la “banda sonora” de toda una generación, desde que en 1987 Roberto
Iniesta diera forma a un grupo que ha sabido adaptarse a los cambios y que,
ahora, también es la música de esos jóvenes que gustan del mejor rock duro,
cargado de mensaje, y ejecutado por grandes profesionales.
Para Extremoduro terminar su gira en Canarias es una
oportunidad única de volver al archipiélago en un concierto que, como en los anteriores,
contará con sus propias señas de identidad: “queremos que cada concierto sea
especial, una noche de buen rollo en la que nos tengáis que preocupar de nada
más que de disfrutar, igual que disfrutamos nosotros”, aseguraban en una
entrevista los músicos.