En los aledaños del Mercado de Nuestra Señora de
África
 se respira un clima de tensión después de que se conociera la
propuesta del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife de
trasladar el Rastro a las calles Francisco Bonnin,
Bethencourt y Molina, Darias y Padrón, Juan Álvarez García, Leoncio Rodríguez y
avenida Buenos Aires.

Los vecinos de la zona han salido a la calle para mostrar su
rechazo y luchar para que esta propuesta no siga adelante. Cualquiera que dé un
paseo por las cercanías de La Recova podrá ver pancartas de rechazo hacia este
nuevo emplazamiento o colaborar en la recogida de firmas que están llevando a
cabo para forzar al Ayuntamiento a replantear su decisión.
Una vecina del barrio ha querido compartir con
Paseando por Santa Cruz, su disconformidad con la ampliación del rastro:
“No queremos que eliminen El Rastro. El problema es que quieren ampliarlo
a calles cercanas al Mercado, en las que la gran mayoría de las personas que
viven en esas viviendas son personas mayores con movilidad reducida”.
“Esas personas sólo pueden salir de su domicilio mediante un vehículo y de
esta forma quedarían bloqueadas en sus viviendas desde las 4:00 hasta las 16:00
horas del domingo, añade. “Ni una ambulancia podría acceder por el Rastro.
Si tienen que ampliarlo debido a que los vecinos de unas calles más abajo han
ganado el juicio, la solución no es ponerlo un par de calles más arriba. Se
puede reubicar a esos comerciantes en zonas sin viviendas, finaliza la
santacrucera. 
Está previsto que se reúna el concejal de
Servicios, Dámaso Arteaga, con la Asociación del Rastro,
los vecinos del barrio de El Cabo y la zona de Bravo Murillo, la
Federación de Comercio de Tenerife (Fedeco) y el Mercado Nuestra Señora de
África para intentar llegar a un acuerdo.

Escrito por: REDACCIÓN