La compañía Reymala, conocida por obras como La reunión
de los Zanni
 o Noche de bufones, ha estrenado este viernes
28 de septiembre
 la obra Las bodas del capitán,
inspirada en La discreta enamorada, de Lope de Vega.

 Siguiendo el modelo de la comedia “all’improvviso”, esta ambiciosa obra de
teatro relega, en únicamente tres figurantes, la tarea de interpretar diez
papeles. Los actores Daniel Tapia, Miguel Ángel Batista y Ana Reig han
demostrado que el querer es poder, y que tres personas son capaces de recrear
una maravillosa y divertida historia con un sinfín de los personajes más
variopintos que la mente humana pueda llegar a imaginar.      
Inspirada en la comedia italiana con máscaras, esta obra asegura las carcajadas
y el buen humor del público, desde el comienzo hasta su final. La historia se
centra en la pésima situación económica que viven Pantalona y su hija, Rosaura,
quienes están a punto de perder su casa, debido a sus múltiples deudas.
Mientras su madre no deja de lamentarse, Rosaura se enamora de su nuevo vecino,
Lucindo. La trama se complicará cuando aparezca un antiguo amor de Pantalona,
el Capitán, padre a su vez de Lucindo, y cuyas intenciones son desposarse con
Rosaura. Otros personajes, típicos de la comedia italiana, como el sirviente
Arlequín o Polichinela, continúan aportando pequeñas chispas de humor a la obra
y rinden homenaje a este fascinante género.  
Los juegos con las máscaras y el cambio de vestuario durante el transcurso
de la representación permiten al público imaginar que realmente son diez los
actores que aparecen en escena. El teatro se llenaba con las risas de los
asistentes gracias a los comentarios jaquecosos de la vieja Pantalona, el
simpático acento andaluz del Capitán o la desesperación de la bruja Fabia, una
cuarentona nada agraciada que está desesperada por encontrar un hombre que le
dé un hijo. Otro de los elementos curiosos de esta obra radica en los
decorados, y es que toda la historia se desarrolla en la casa de Pantalona, apenas
apoyándose en un par de paredes movibles y un taburete de madera. Una
representación modesta que, sin embargo, sabe abrirse camino para deleitar al
público.
El encanto de la representación no descansa en un impresionante despliegue
de decorados o trucos similares, sino en unos personajes carismáticos, en la
notable actuación de los tres figurantes y en un guión con una infinidad de
momentos chistosos que seguro harán disfrutar de la comedia y del teatro a más
de uno.

 Escrito por: ESTEFANÍA SANTANA